Explotas. Una ráfaga de viento ha traído con ella una
realidad de la que te apartabas. Y de repente todo se nubla, Ya no puedes ver a
través de la ventana y no es por la niebla de fuera, sino por la máscara que
envuelve tus ojos, salada, que mientras recorre tus labios te recuerda que ya
no está.
Entradas populares
-
You know how when you were a little kid and you believed in fairy tales, that fantasy of what your life would be, white dress, prince charm...
-
Nos ofrece un diamante escondido debajo de un billete de metro o del faldón de una cortina. Emboscado en una palabra, una mirada, una sonri...
-
“When you're young, your whole life is about the pursuit of fun. Then, you grow up and learn to be cautious. You could break a bone or a...
-
Un libro . Los ojos amarillos de los cocodrilos . Katherine Pancol. La felicidad es aceptar la la lucha, el esfuerzo, la duda y av...
-
Hay personas con quienes pasamos gran parte de la vida y que no aportan nada. No te iluminan, no te nutren, no te dan impulso alguno. Puede...
-
Noviembre. Treinta días tristes. Árboles de colores que se marchitan con el frio y se estropean por la lluvia. Por mucho que salgamos con ...
-
No se sabe de dónde viene, no se sabe cómo definirlo , pero lo reconocemos. El suyo todavía no sabía como era, no lo había pensado hasta...
-
Mi teoría es que esos momentos impactantes, esos destellos que ponen patas arriba nuestras vidas, son los que acaban definiendo quienes so...
-
Es dificil olvidar. Por mucho que cerremos los ojos e intentemos odiar , los recuerdos permanecen. Todo lo que ya no está, no existe, sigue...
-
Vacio. Eso es exactamente lo que siento dentro de mi. Es un día cualquiera, pero diferente. Es creer que ya nada volverá a ser como antes, ...
jueves, 20 de junio de 2013
viernes, 7 de junio de 2013
Querida almohada.
No pasa nada. Nos lo repetimos una y otra vez tratando de auto convencernos . Nos miramos al espejo y respiramos, muy hondo, pensando que cuando nos concentramos en respirar , todo lo demás no existe. Y es verdad, el problema es que la duración de este efecto es de unos cinco minutos. Luego sonreímos, nos obligamos a sonreír durante todo el tiempo cuando lo que realmente necesitamos es llorar hasta que duela ese músculo que ni siquiera éramos conscientes de que existía. Hacemos que los problemas de los demás parezcan enormes, haciéndonos sentir , nada más y nada menos, que culpables por estar tristes. Y entonces, nos lo guardamos. Todo lo que querrías explicarle al mundo, se queda aislado en una caja en algún rincón del universo, simplemente porque creemos que no es demasiado importante como para contarlo, ni dar explicaciones, simplemente ya está, y en la oscuridad, en la soledad , descubres que sin querer algo mojado y cálido se desliza por tus mejillas . Y la almohada se convierte en nuestra amiga más fiel, y empapada, grita todo lo que necesitamos escuchar.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)