Nos ofrece un diamante escondido debajo de un billete de metro o del
faldón de una cortina. Emboscado en una palabra, una mirada, una sonrisa
algo tonta.
Hay que fijarse en los detalles. Ellos siembran nuestra vida de
piedrecitas que nos guían. La gente bruta, la gente apresurada, los que
llevan guantes de boxeo o dan patadas a las piedras, ignoran los
detalles.
Quieren cosas pesadas, imponentes, brillantes, no quieren perder un
minuto agachándose por una moneda, una brinza de paja o la mano
temblorosa de un hombre.
Pero si nos agachamos, si detenemos el tiempo, descubrimos diamantes en una mano tendida..
Entradas populares
-
Tormenta de verano. Esos días en los que , en las películas bailan bajo la lluvia, y en la realidad , son gotas cayendo por tus mejillas.
-
Miro a mi alrededor. De repente echo la vista atrás, y me doy cuenta que nada de esto me hubiera imaginado. Entonces, es el destino un ami...
-
Dicen que son las cosas buenas las que llegan cuando menos te lo esperas. Cuando te consideras una persona sin importancia, de esas que no ...
-
. Como cuando a uno se le olvidaron las llaves de su casa y permanece durante media hora o una hora sin que nadie aparezca, ningún vecino,...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario