Entradas populares
-
You know how when you were a little kid and you believed in fairy tales, that fantasy of what your life would be, white dress, prince charm...
-
Nos ofrece un diamante escondido debajo de un billete de metro o del faldón de una cortina. Emboscado en una palabra, una mirada, una sonri...
-
“When you're young, your whole life is about the pursuit of fun. Then, you grow up and learn to be cautious. You could break a bone or a...
-
Un libro . Los ojos amarillos de los cocodrilos . Katherine Pancol. La felicidad es aceptar la la lucha, el esfuerzo, la duda y av...
-
Hay personas con quienes pasamos gran parte de la vida y que no aportan nada. No te iluminan, no te nutren, no te dan impulso alguno. Puede...
-
Noviembre. Treinta días tristes. Árboles de colores que se marchitan con el frio y se estropean por la lluvia. Por mucho que salgamos con ...
-
No se sabe de dónde viene, no se sabe cómo definirlo , pero lo reconocemos. El suyo todavía no sabía como era, no lo había pensado hasta...
-
Mi teoría es que esos momentos impactantes, esos destellos que ponen patas arriba nuestras vidas, son los que acaban definiendo quienes so...
-
Es dificil olvidar. Por mucho que cerremos los ojos e intentemos odiar , los recuerdos permanecen. Todo lo que ya no está, no existe, sigue...
-
Vacio. Eso es exactamente lo que siento dentro de mi. Es un día cualquiera, pero diferente. Es creer que ya nada volverá a ser como antes, ...
jueves, 29 de marzo de 2012
Mi teoría es que esos momentos impactantes, esos destellos que ponen patas arriba nuestras vidas, son los que acaban definiendo quienes somos. La cuestión es que cada uno de nosotros es la suma de todos los momentos que hemos experimentado con todas las personas que hemos conocido. Un momento de amor total, físico, mental y de cualquier otro tipo de amor. Pues esa es mi teoría, que esos momentos impactantes definen quienes somos. Lo que nunca me había planteado es si algún día no recuerdas ninguno de ellos
.
Cuesta creer cuantas adicciones hay. Sería muy fácil si sólo hubiera drogas, alcohol y tabaco. Lo más difícil de susperar una adicción es querer superarla. Buscamos la euforia, eso que logra que todo lo demás se desvanezca. Nos enganchamos por un motivo, ¿no? Algunas veces, demasiadas veces, lo que empieza como algo normal en tu vida se convierte en una obsesión, y de repente dejas de controlarlo.
Lo malo de las adicciones es que nunca acaban bien. Llega un momento en que lo que nos ponía eufóricos, deja de hacerlo, y empieza a doler.
Dicen que no superas tu adicción hasta que tocas fondo, pero ¿cómo sabes que lo has tocado? Porque por mucho que algo te duela, a veces, dejarlo, duele aún más.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)